Riesgo de mercado
El valor de cualquier activo — tradicional o digital — puede subir o bajar. El desempeño pasado no garantiza resultados futuros.
Riesgo tecnológico
Software, wallets, exchanges y protocolos pueden tener errores, vulnerabilidades o quedar obsoletos.
Riesgo de custodia
Si tú controlas tus propias llaves (autocustodia), tú eres responsable de protegerlas — perderlas puede significar perder acceso permanente a tus fondos. Si un tercero las custodia, dependes de que actúe correctamente.
Riesgo de contraparte
Cualquier acuerdo con otra persona, empresa o plataforma implica el riesgo de que esa contraparte no cumpla lo acordado.
Riesgo de liquidez
No siempre es posible convertir un activo a efectivo de inmediato, o al precio esperado.
Riesgo regulatorio
Las leyes sobre activos digitales y finanzas descentralizadas cambian y varían por país. Lo permitido hoy puede regularse distinto mañana.
Riesgo operativo
Errores humanos, fallas de proceso o de comunicación pueden afectar cualquier proyecto, tradicional o digital.
Riesgo de fraude
Existen esquemas fraudulentos que se disfrazan de educación, comunidad o tecnología legítima. Ninguna plataforma seria te pedirá jamás tu frase semilla o tus contraseñas.
Riesgo de proyectos productivos
Cualquier negocio o proyecto productivo puede no alcanzar los resultados esperados, sin importar qué tan bien se explique o documente.
Riesgo de pérdida
En última instancia, cualquier decisión financiera implica la posibilidad real de perder parte o la totalidad de lo destinado a ella.